De la ambición del tener
a la ambición del SER
Esta frase llegó a mí a través de una red social y al leerla me removió algo por dentro, aunque no comprendía del todo su significado.
Más adelante supe que su autora se refería al camino del propósito, amor propio, autoconocimiento e independencia, con aquello de la ambición del ser.
Es decir, a un estilo de vida plena donde cabemos por completo.
Luego llegó el momento de pensar en cómo podría materializar en mi vida diaria aquél concepto.
Es decir, a un estilo de vida plena donde cabemos por completo.
Luego llegó el momento de pensar en cómo podría materializar en mi vida diaria aquél concepto.
Para avanzar, hay que aprender a parar
Cómo pasar de vivir corriendo, subestimando el descanso, el silencio y las preguntas profundas a un estilo de vida más equilibrado y alineado con mis valores y propósito.
Aprender a bajar el volumen a esa vocecita, que siempre me está diciendo: avanza más rápido, no pierdas tiempo, sigue, no pares.
Comprendí que necesitaba aprender a “poner el freno”, así fuese unos pocos minutos cada día. Para poder recordar y conectar con quien soy en realidad.
Gracias a esas pausas intencionadas recordé (porque a veces una se olvida de quién es más allá del trabajo y las responsabilidades) que soy una persona plena, completa, que no hay nada fuera de mí que pueda dañarme o hacerme feliz.
Esta comprensión fue liberadora.
Recordé que disfruto mucho de las conversaciones largas y reflexivas con amigos y desconocidos, el arte, la historia, los negocios digitales y los paseos en la naturaleza. Me interesa aprender continuamente sobre meditación, filosofía, educación emocional y neurociencias.
Pude hacer inventario de todas las veces que la vida me ha regalado la oportunidad de reinventarme profesionalmente y como gracias a esos cambios aprendí a superar miedos, pude conocer personas extraordinarias, conocerme mejor, desarrollar mis habilidades y finalmente volver a mi esencia.
Ocupaciones que en principio no parecen tener conexión alguna: vendedora de seguros médicos, profesora de matemáticas, masajista en un spa, escritora de guías de inteligencia emocional, teleoperadora en un call center, auxiliar administrativo. Hoy reconozco que han sido mi escuela de formación para la ambición del ser.
Los cambios profesionales generan estrés, preocupaciones, desbalance en tu estilo de vida, incluso aquel que llevas tiempo soñando y para el que te has estado preparando.
Por eso considero fundamental para vivir a plenitud, realizar, en la medida de los posible, las transiciones profesionales desde unas bases sólidas en el bienestar integral.
Acompañada por una tribu que está en tu misma búsqueda y te sostiene empatizar, sin juicios, ni críticas.